Cébaco y Mariato · 2 Días, 1 NocheTodo Incluido · Hasta 4 Pescadores
Quien viene por el día pasa el amanecer navegando. Tú lo pasas con la línea en el agua. Dos días, una noche en la isla y todas las comidas resueltas.
Dos días completos de pesca, una noche en una isla y todas las comidas resueltas: este es nuestro paquete de pesca con todo incluido en Cébaco y la costa de Mariato.
El primer día sales desde nuestro muelle en El Bongo, junto a Puerto Mutis, o desde Santa Catalina. Pescas hasta la tarde y terminas en tu habitación en Cébaco o Gobernadora, con pescado frito y patacones esperándote. El segundo día empieza con un desayuno de madrugada y una navegación corta hasta los puntos de pesca, y pescas hasta pasado el mediodía antes de regresar.
¿A dónde exactamente? Depende de la temporada, de los reportes recientes y de la experiencia de nuestros capitanes. Bote privado hasta para 4 pescadores, capitán del bote y capitán de pesca para ayudar a todos a bordo, y carnada viva que conseguimos en el camino.
Un viaje de un día tiene un costo escondido: la navegación. De El Bongo a Cébaco hay alrededor de una hora y cuarto, y esa hora suele caer justo en la mejor luz de la mañana.
Si te quedas a dormir, las cuentas cambian. El segundo día sales desde la isla, a minutos de los puntos, así que el primer lance es al amanecer y no a media mañana. Además tienes dos cambios de marea en lugar de uno, y dos oportunidades de estar en el lugar correcto cuando empieza la picada.
El mismo bote, la misma tripulación y el doble de ventana de pesca.
Nueve peces que vale la pena conocer antes de salir. Sin promesas: el mar decide y el capitán lo lee.
Hay atunes marcados que bajaron a más de 1.000 m de profundidad, a agua de menos de 5 °C. El que tienes en la línea acaba de subir de un lugar muy oscuro.
El dorado desova de noche, sobre todo con luna nueva y a más profundidad de la habitual. En la mañana vuelve cerca de la superficie, y con hambre.
El wahoo más pesado registrado pesó 83,5 kg, frente a Baja California en 2005. Sus 24 a 30 barras azul cobalto se apagan minutos después de morir: toma la foto mientras sigue en el agua.
También lo llaman “longfin yellowtail” y es famoso por acercarse a curiosear las burbujas de los buzos. Que la curiosidad no te engañe: el récord mundial es de 136 libras (Japón, 2020).
En un estudio con telemetría, los siete peces gallo seguidos después de ser pescados con caña sobrevivieron. Por eso liberamos todos: funciona.
Llega a unos 95 cm y recién empieza a reproducirse cerca de los 38 cm. Devolver los pequeños es la razón de que todavía haya grandes en el arrecife.
Hay tres especies de cubera en el mundo: la del Atlántico, la de África y la del Pacífico. La nuestra es la más pequeña de las tres, y aun así llega a 35 kg. Todas vuelven al agua.
Aguja Reef, entre Cébaco y Mariato, es famoso por el marlín negro: una tripulación liberó hasta diez en un solo día. Una posibilidad, nunca una promesa, y siempre se libera.
El pez vela caza en grupos que se arman, se separan y se vuelven a armar, y ataca el cardumen de uno en uno, casi como si se turnaran.
¿Solo tienes un día? Mira nuestra pesca de un día en Cébaco y Mariato, con parada en la playa de Tintorera.
Un hostal familiar en Cébaco, cerca de los puntos de pesca. Es nuestro favorito, así que lo reservamos con la mayor anticipación posible.
Eco villas en Cébaco para quienes quieren un poco más de comodidad, por US$100 más por bote.
Opciones de habitación: una para 4 (US$1,900) o dos (US$1,999), más US$100 en las eco villas.
En Gobernadora, un pequeño pueblo de pescadores a unos 3 km de Cébaco. Nos quedamos allí cuando no hay cupo en Cébaco.
Cuando se recogen las líneas, la isla baja el ritmo. La cena es pescado frito con patacones y ensalada, sashimi o lo que nos dio el día. Gobernadora es un pueblo de pescadores de unos pocos cientos de habitantes, a unos 3 km de Cébaco, y la cabecera del corregimiento al que pertenece Cébaco.
De julio a octubre, las ballenas jorobadas con sus crías descansan en las aguas tranquilas entre Cébaco y Gobernadora, y las tortugas marinas anidan en playas de Cébaco como El Jobo y Playa Grande. El desayuno es antes del amanecer: los peces no esperan.
No hay una ruta fija, y es a propósito.
¿Quieres saber más de técnicas? Lee nuestra guía de pesca deportiva en Panamá.
Todo incluido es sin alcohol; si quieres, puedes traer tus bebidas.
Todo el que pesca en Panamá necesita licencia de pesca deportiva, a menos que pesque con una empresa autorizada como nosotros: la licencia de turismo de nuestros capitanes cubre tu licencia temporal. Liberamos la mayoría de los peces y todas las especies amenazadas; el pez gallo, la cubera y los picudos siempre vuelven al agua.
Una muda de ropa, sandalias, protector solar biodegradable, ropa que te proteja del sol, un impermeable ligero y tu pasaporte original. Más consejos en qué llevar a un paseo en bote.
Si el capitán cancela por seguridad antes de salir, reprogramamos, normalmente para el día siguiente. Ya en la isla, la tripulación ajusta el plan según el clima.
Día 1: El Bongo (Club Náutico de Veraguas, junto a Puerto Mutis), Santa Catalina u otro puerto que te convenga.
Día 2: directo desde Cébaco, el punto más cercano a las zonas de pesca.
Día 1: 6:00 am desde El Bongo o 7:00 am desde Santa Catalina; pesca hasta la tarde.
Día 2: desayuno antes del amanecer, pesca hasta pasado el mediodía y regreso a tu puerto.
Nuestra pesca de un día en Cébaco y Mariato resume la misma costa en una jornada, con parada en la playa de Tintorera. ¿Prefieres un parque nacional? Mira nuestra pesca en Coiba por un día.
Bote privado con capitán y capitán de pesca, una noche de habitación en Cébaco o Gobernadora, almuerzos ligeros, cena y desayuno de madrugada, bebidas sin alcohol, agua, hielo, equipo completo, señuelos, carnada viva conseguida en el camino y seguro contra accidentes. No incluye alcohol ni propinas.
En el Hostal Familiar Cebaco Island, nuestro favorito, o en Las Tres Islas, en Gobernadora, según la disponibilidad. Si quieres un poco más de comodidad, BioCébaco Eco Villas, en Cébaco, cuesta US$100 más por bote. Si quieres Cébaco, reserva con tiempo.
Una habitación para 4 cuesta US$1,900 por bote; dos habitaciones cuestan US$1,999. Quedarse en BioCébaco Eco Villas suma US$100.
Depende de la temporada, de los reportes recientes y de la experiencia de nuestros capitanes. A veces dividimos las dos costas; otras veces nos quedamos donde está picando.
El desayuno es antes del amanecer y salimos directo desde Cébaco, el punto más cercano a las zonas de pesca. Pescamos hasta pasado el mediodía y luego regresamos.
Sí, si puedes: el segundo día te ahorras la navegación desde tierra firme, pescas desde el amanecer y aprovechas otro cambio de marea. Es lo más parecido a duplicar tu tiempo de pesca.
Una maleta ligera: una muda de ropa, sandalias, protector solar, ropa que te proteja del sol, un impermeable y tu pasaporte original.
Sí. Pescan hasta 4 a la vez, y cualquiera puede probar: además del capitán del bote, va un capitán de pesca para ayudar.
Se pesca todo el año. El dorado llega con las lluvias (mayo a mediados de diciembre), el wahoo de julio a noviembre, y el pez vela y el marlín negro aparecen mar afuera en la primera mitad del año.
Si el capitán cancela por seguridad antes de salir, reprogramamos, normalmente para el día siguiente. Ya en la isla, la tripulación ajusta el plan según el clima.
Salida a las 6:00 am desde El Bongo o a las 7:00 am desde Santa Catalina. Carnada viva en el camino y luego los primeros puntos del día.
Almuerzo ligero a bordo y más pesca hasta la tarde. Llegada a Cébaco o Gobernadora; la cena es la pesca del día.
Desayuno antes del amanecer y salida desde Cébaco, a minutos de las zonas de pesca.
Pesca hasta pasado el mediodía y regreso a tu puerto.
Una mezcla de arrecifes de isla y montes submarinos mar afuera, a los dos lados de Cébaco. El capitán elige cada mañana.
La punta de una montaña submarina frente a Cébaco: una primera parada segura para atún, pargo y wahoo.
Plano arriba y con agua azul en los bordes: meros y pargos abajo, jureles y atunes de paso.
Un pequeño monte submarino entre Cébaco y Mariato, rodeado de bonito todo el año, donde el marlín negro llega a comer.
Solo se ve con marea baja o con mar de fondo; su fondo irregular guarda carnada, cuberas y wahoo.
Una punta camino a Punta Mariato que los pescadores describen como de las más constantes de esta costa.
El punto más al sur de la tierra firme de Norteamérica, con un arrecife que sube de 1.500 a unos 120 pies cerca de la costa.