Golfo de Montijo · Puerto Mutis · Humedal RamsarBote Privado · Hasta 4 Pescadores
Aquí el verdadero capitán es la marea. Sube y baja hasta 6 metros, y la corvina, el pargo y el robalo se mueven con ella. Nuestro trabajo es saber dónde van a estar.
6:30 de la mañana. El capitán apaga el motor junto a una pared de raíces de mangle. La marea todavía está entrando, el agua tiene color de té cargado y lo único que se oye es una garza tigre quejándose de la visita.
Lanzas el señuelo a la sombra, justo donde una rama caída toca las raíces. Dos vueltas de carrete. Entonces la línea se tensa y algo sale disparado de vuelta hacia las ramas.
Eso es el Golfo de Montijo: el humedal Ramsar más grande de Panamá y un laberinto de islas, bocas de río y canales de manglar en la costa pacífica de Veraguas. Poco profundo, tranquilo y mucho más difícil de pescar de lo que parece. Salimos de nuestro muelle en El Bongo, a 5 minutos de Puerto Mutis, en un bote privado para hasta 4 pescadores.
En el Golfo de Montijo la marea puede subir y bajar hasta 6 metros cada seis horas. Tanta agua entrando y saliendo lo cambia todo: hacia dónde va la carnada, qué tan turbia se pone el agua y con cuánta fuerza la corriente arrastra tu señuelo.
Después de años en estas aguas, nuestros capitanes siguen una regla sencilla: los días en que la marea es de 13 pies (4 m) o menos son los mejores días de pesca. Menos corriente, agua más clara y peces que se quedan quietos el tiempo suficiente para ver tu señuelo. Y cualquier día, pon atención al cambio de marea: unos pocos minutos de cambio de corriente pueden activar toda la picada.
Esos días llegan cada par de semanas, entre las mareas grandes. Envíanos tus fechas y revisamos la tabla de mareas por ti antes de que reserves.
La corvina y el pargo llenan la hielera. El robalo llena el álbum de fotos.
La reina del golfo. Los científicos la llaman Cynoscion albus, y la FAO la registra en inglés como “queen corvina”. Casi todas miden de 35 a 45 cm, pero esta especie puede pasar de 1,2 m. En nuestro bote las hemos sacado de hasta 35 libras (16 kg), a solo una libra del récord IGFA de 16,3 kg. Las grandes se ponen doradas y tienen la boca amarilla por dentro.
Le dicen “roncona” con razón: las corvinas son de la familia de los peces que “roncan”, porque hacen sonar su vejiga natatoria como un tambor, sobre todo en época de reproducción. Si oyes un gruñido grave en la hielera, ya sabes de dónde viene.
Es menos común, y por eso es el trofeo. El robalo nace macho y se vuelve hembra al crecer, así que los grandes son las madres de la próxima generación. En el Pacífico de Panamá hay seis especies de robalo; el robalo blanco puede llegar a 1,3 m y 24 kg. Tómale la foto y déjala ir.
Nuestra otra estrella de todos los días, también llamado pargo colorado. Los pargos rojos jóvenes crecen en los esteros poco profundos de la costa y después salen a las rocas, donde pueden pasar de 1 metro. Por eso cualquier estructura rocosa del golfo puede tenerlos.
El pargo más duro del golfo, también conocido como pargo dientón o pargo negro. Se han encontrado adultos subiendo por los ríos hasta unos 20 km desde el mar. Su primera carrera es brutal y va directo a las rocas: frénalo en los primeros segundos o despídete de tu señuelo. Toda cubera vuelve al agua.
De día se esconde en las grietas entre las rocas y de noche sale a buscar cangrejos y peces pequeños. Pon el señuelo pegado a las piedras y quizás no se pueda resistir. Llega a 92 cm.
El Golfo de Montijo es una guardería de meros. Casi todos los que enganchamos aquí son juveniles, y si los sacamos, ninguno llegará a la edad de reproducirse. Por eso todo mero es captura y liberación, sin excepciones.
Muchas veces lo ves antes de engancharlo: aves cayendo en picada, carnada saltando fuera del agua y remolinos en la superficie. El jurel caza en grupo y pelea mucho más de lo que pesa. Es común en los esteros y llega a 1 metro.
Un pez plateado al que le gustan los esteros y los fondos de arena, con una mancha negra escondida en la base de la aleta pectoral. Llega a 73 cm y es buenísimo a la parrilla.
Junta una fecha de temporada seca con una marea pequeña y habrás elegido el mejor día que el golfo puede ofrecer. Muy pronto: nuestro calendario de los mejores días de pesca del año.
Unas 8 horas, salida a las 6:00 am desde El Bongo. Incluye equipo, señuelos artificiales, capitán y capitán de pesca.
Pescado frito, langosta, arroz con coco y concha negra, preparados por las pescadoras de Isla Leones, en medio del golfo.
¿Prefieres no dejar de pescar? Pide un wrap al reservar y come entre lance y lance.
Unos 800 pescadores artesanales viven del Golfo de Montijo. El pargo rojo, la corvina, el robalo y el camarón que llevan a casa empiezan su vida en el mismo lugar: las 23.000 hectáreas de manglar del golfo. Aquí la gente dice “voy a pescar a Mutis”, porque Puerto Mutis siempre ha sido la puerta de entrada.
El golfo es un acuario vivo con las luces encendidas. Más de 80 delfines nariz de botella viven aquí todo el año, las garzas tigre se paran en las raíces, las espátulas rosadas comen en los fangales y no te sorprendas si ves un cocodrilo tomando sol en una orilla de lodo.
¿Prefieres cambiar la caña por el snorkel? Nuestro tour a Isla Cébaco sale del mismo muelle.
Prueba el golfo donde se pescó.
Trae tu comida y bebidas, o pide un wrap a bordo.
Todo el que pesca en Panamá necesita licencia de pesca deportiva, salvo que pesque con una empresa autorizada como nosotros: la licencia de turismo de nuestros capitanes cubre tu licencia temporal. Puedes quedarte con pescado para la cena dentro de los límites de la ley panameña; tu capitán te dice cuántos, y el resto vuelve al agua. Todo mero se libera, y siempre sugerimos captura y liberación, sobre todo con los robalos grandes.
Tu comida y bebidas, bloqueador solar biodegradable, gorra y ropa que te cubra del sol o la lluvia, una hielera si piensas llevarte pescado y tu pasaporte original. Más consejos en qué ponerte y qué llevar en un paseo en bote.
El golfo está protegido por islas y manglares, así que el agua suele estar tranquila. Lo que de verdad define el día es la marea, y el capitán arma la ruta alrededor de ella. Si el capitán cancela antes de salir por seguridad, reprogramamos, normalmente para el día siguiente.
Nuestro muelle en El Bongo, a 24 km de Santiago y a solo 5 minutos en carro de Puerto Mutis.
Desde Ciudad de Panamá: unas 4 horas hasta Santiago, más media hora hasta El Bongo.
A las 6:00 am desde El Bongo, y el primer lance unos 30 minutos después. Volvemos después de unas 8 horas. La verdad, a nosotros también nos encanta pescar, así que no miramos el reloj.
¿Quieres algo más grande? Mira nuestro día de pesca en Coiba, pesca en los arrecifes de Cébaco y Mariato o quédate a dormir en nuestro tour de pesca de dos días. ¿Eres nuevo en esto? Lee nuestra guía de pesca deportiva en Panamá.
El Golfo de Montijo está en la costa pacífica de Panamá, en la provincia de Veraguas. Salimos del Club Náutico de Veraguas en El Bongo, a 24 km de Santiago y a 5 minutos de Puerto Mutis. Desde Ciudad de Panamá son unos 350 km hasta Santiago, alrededor de 4 horas en carro, más media hora hasta El Bongo.
Sí. La gente dice “voy a pescar a Mutis” porque Puerto Mutis es la puerta de entrada de siempre al golfo. Nuestro muelle en El Bongo está en la misma carretera, a solo 5 minutos en carro, y pescamos en las mismas aguas.
Todo el año, pero la mejor temporada va de mediados de diciembre hasta que empiezan las lluvias, a finales de abril. Los mejores días son los que tienen una marea de 13 pies (4 m) o menos. Envíanos tus fechas y las revisamos.
No. Pescamos con señuelos artificiales. Si prefieres pescar con carnada viva, dínoslo al reservar y la conseguimos (la carnada viva no está incluida).
Sí, puedes llevarte pescado para la cena, dentro de los límites de la ley panameña; tu capitán te dice cuántos. El resto se libera, todo mero vuelve al agua y siempre sugerimos liberar los robalos grandes.
Es muy poco probable. El golfo está protegido por islas y manglares, así que el agua suele estar tranquila, y los primeros puntos de pesca están a solo unos 30 minutos del muelle.
Sí. La tripulación te enseña a lanzar y a pelear un pez, y todo el equipo está incluido. Además del capitán del bote va un capitán de pesca para ayudar, así que cualquiera a bordo puede pescar. Por seguridad recomendamos desde los 7 años, porque hay anzuelos y peces saltando en el piso del bote, pero la decisión es tuya: los niños más pequeños pueden venir con sus padres.
$450 por bote por el día completo, no por persona, para hasta 4 pescadores. Los amigos que no pescan también pueden venir.
Todo el que pesca en Panamá necesita una, salvo que pesque con una empresa autorizada como nosotros. La licencia de turismo de nuestros capitanes cubre tu licencia temporal, así que no tienes que hacer ningún trámite.
Sí. Desde el mismo muelle puedes visitar Isla Cébaco, salir a pescar más lejos en el Parque Nacional Coiba o pasar un día con los delfines del golfo. Pregúntanos y armamos los días juntos.
Te encuentras con tu capitán y tu capitán de pesca en el Club Náutico de Veraguas, a 5 minutos de Puerto Mutis.
A unos 30 minutos del muelle. Las primeras horas son las mejores.
El capitán se mueve entre estructura rocosa, fondos de arena y raíces de mangle, siguiendo la marea.
Almuerzo a bordo, o el almuerzo opcional con Las Aventureras en Isla Leones ($20 por persona).
Según la marea, el clima y cómo vayan tus brazos.
Pescado limpio, fotos compartidas e historias que crecen minuto a minuto.
Unas 97.000 hectáreas y más del 10 % de los manglares de Panamá. Para un pescador de costa, eso significa estructura por todas partes. El capitán elige los puntos a lo largo del día, siguiendo la marea.
Puntas, piedras y arrecifes. Aquí viven el pargo rojo, la cubera y el pargo roquero, y pelean sucio.
Los bajos y canales donde la corvina amarilla patrulla y come. Al pámpano también le gustan.
Árboles hundidos, ramas caídas y las paredes de raíces a lo largo de las islas. Ahí se esconden el robalo, los pargos y los jureles, y el truco es meter el señuelo sin perderlo.